miércoles, 14 de septiembre de 2011

Harta popó.

Como dije el post pasado, he estado soñando cosas que salen de los sueños convencionales. No es normal en alguna persona (ni siquiera en mí) soñar ese tipo de cosas. Se lo atribuyo totalmente a la cultura pop, cuando lean todo el post lo entenderán.

Resulta que estaba dormido plácidamente, era viernes, y los viernes mi madre se levanta un par de horas antes que yo, como es de esperarse, siempre me despierta. Este viernes no fue la excepción, así que se despidió de mí y se fue.

Me costó trabajo volver a conciliar el sueño… estaba acostado… las luces apagadas… de repente, escucho que se abre la puerta de mi casa, pero el algoritmo del ruido era idéntico al que usa mi madre cuando se le olvida algo: Rápido y escandaloso.

Pero así como se abrió la puerta, una inseguridad y una preocupación recorrieron mi cuerpo, traté de llamar a mi madre pero no me salía la voz… de repente una figura de un hombre delgado y alto entra a mi recamara y se para derecho en una especie de formación militar, como si esperara que en cualquier momento llegaran más como él.

Como había vivido esa experiencia que algunos conocen como “se te subió el muerto”, lo que hice fue rápido prender mi luz, sólo tuve que estirar mi brazo para hacerlo, ya que sabía que si es que llegaban más entes me iba a ser más difícil hacer algún movimiento para despertar mi cuerpo.

Ya con la luz prendida me relajé, fui a por un vaso de leche fría y sentí la sensación de frescura recorrer mi cuerpo. Me acosté nuevamente, apagué la luz orgulloso por mi proeza, y me acomodé para dormir.

Cuando concilié el sueño fue cuando empecé a soñar verdaderamente una locura.
Por azares del destino estaba sentado en un rincón de una clase en un salón repleto de niños de 8 años más o menos, pero de entre todos los chamacos, había uno que era conocido para mí: Dewey, el niñito que sale en la seria de Malcolm in the middle.

El chamaco, junto con los demás niñatos, estaban causando un mega desmadre, de esos en los que las butacas vuelan y los niños le dan zapes duros al profesor que está amarrado boca arriba en su escritorio. Los escuincles estaban saliéndose de control, cuando entró el padre de Dewey: Hal, entró nervioso y corriendo, como siempre lo hace en la serie. Me preguntó cómo estaba la situación, medio le expliqué y fue a tratar torpemente de arreglar el desmadre de su hijo, quien era el líder de los demás niños.

Como era de esperarse, los niños dominaron al inseguro hombre, entonces se me acercó y me preguntó algo bastante desconcertante: “¿Qué juego de vídeo compro para que se calmen estos chamacos”? (no con esas mismas palabras, pero es la esencia).

Anonadado por la pregunta de Hal, me quedé pensativo… varias ideas pasaron por mi mente, aún recuerdo algunas: Fatal Frame, Resident Evil, Dino Crisis, Manhunt… Silent Hill… ¡Pero claro!, ¡qué pendejo!: ¡¡SILENT HILL!! Le grité al padre de Dewey. Sí, ese juego los va hacer tener mucho miedo a los cabrones, pero compra el primerito, ese los va hacer que se caguen del susto.

Y Hal salió a toda prisa por el juego. Momentos después llegó con la caja de Silent Hill 1 y con un cañón para proyectarlo en la pared de enfrente.

Nota al margen: A partir de este punto voy a empezar a relatar cómo comenzó el juego y un par de detalles de la bizarra historia del mismo. Si quieres mentarme la madre, adelante, porque la historia del Silent Hill de mi sueño fue violada analmente con un tubo oxidado. Cabe aclarar que sólo aceptaré cebollazos de parte de verdaderos gamers, no de pendejos que sólo maman Halo.

En primer plano, se ve al oficial Matute (el de Don Gato) dando uno de sus acostumbrados paseos y jugando con su macana o como se llame el palo ese que traen los policías, lo único que tenía aquella escena de macabro, era que el paisaje de alrededor estaba cubierto de óxido y sangre como se acostumbra en la serie de Silent Hill.

De repente, se topa con una calabacita, pero se veía tiernita, y le hace: ¡Bu!; como cuando se quiere asustar a un niño pequeño, Matute se cae de nalgas y los niños empiezan a irrumpir en carcajadas… yo estaba anonadado con ese comienzo del juego…

Discretamente volteé a ver Hal, quien me mentaba la madre por haberle recomendado esa chingadera de juego, yo me disculpaba con la mirada. Estaba yo atónito, incluso en mi sueño recordaba que el principio de Silent Hill 1 era cuando el wey choca y se le pierde su hija.

Total que Hal en su noble e iluso corazón le tuvo esperanza a la trama del juego, que más que videojuego se convirtió en una película porque nadie tenía un control de Playstation en las manos.

De ahí todo saltó a que el Conde Pátula va subiendo unas escaleras igualmente llenas de óxido y sangre, y cuando llega hasta el final, se topa con una monita de esas de anime e irrumpen en una emocionante batalla al estilo de las caricaturas japonesas.

En eso mi despertador sonó y fue hora de irme a la escuela… snif… tan chingona que estaba esa batalla. Pero lo que más miedo me dio no fue el juego-película en sí, más bien lo que me aterró es que fue demasiada popó en mi cabeza.


miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sueño en el que mi tío era John Lennon pero en versión mexicana, algo así como Charlie Montana

De un tiempo para acá han estado pasándome cosas interesantes; dejando de lado que sean buenas o malas, son interesantes y le dan emoción a mi vida que ha estado estancada debido a asuntos escolares. Todas estas cosas han estado manifestándose física y emocionalmente, y con emocionalmente digo que he estado soñando un puñado de cosas bien pinches extrañas.

A continuación narraré uno de mis favoritos, espero que les guste.

Los Beatles mexicanos

Resulta que estaba yo en mi casa cuando de repente suena el teléfono, y es un tío mío. Uno de esos tíos buena onda que sólo es un poco mayor que tú y, por lo tanto, te invita a las pedas. Me invitó a un bar que es muy famoso porque le pasaban lista a los cantantes de ahí, así como en la primaria (aquí es donde todo se empieza a poner raro).

Total que mi tío y yo junto con otras personas que nunca había visto llegamos al bar y pedimos dos cubetazos de chela. Recuerdo que por todas partes había carteles pegados de The Beatles, y una foto de mi tío José Lenon, así, como lo leen, mi tío se llamaba así. Comenzaban a pasar la lista de las bandas que ahí estaban.

Dado que los demás miembros de la banda no estaban porque venían atrasados, mi tío era el único que podía corroborar la asistencia de la banda. Yo, que a pesar de saber la importancia del grupo de mi tío, le rogué que no dijera que era miembro del legendario cuarteto. Obviamente se negó pero lo terminé por convencer, y no alzó la voz cuando se oyó “¡¿José Lenon?!”

Después de eso, ya en la escuela, quería contar sobre cómo mi tío era un integrante de la legendaria banda, pero sabía que nadie me iba a creer. Pero no me importaba, yo era el único que sabía la verdad.

martes, 30 de agosto de 2011

Fans clavados del panbol

El futbol es un tema que en especial me gusta evitar, no por intolerante, sino porque simplemente no me gusta, no le encuentro chiste y en general, me gustan mucho más otras cosas. Pero con ese desmadre de la balacera y viendo la bola de pendejadas que han puesto en Facebook, me he animado a hablar sobre ello.

Desde hace tiempo iba a tocar el tema, y eso fue cuando los PUMAS de la UNAM quedaron campeones del torneo pasado. Había una excesiva cantidad de pendejos en las calles haciendo escándalo con sus coches, ondeando sus banderas universitarias y gritando que ELLOS habían ganado.

Aparte del puto escándalo, hicieron un tráfico de la vil chingada, pero lo que más me molestó y me dio risa y ternura al mismo tiempo, fue el pensamiento de que segurito la mayoría de todos esos nopales que salieron a la calle a festejar ni siquiera habían terminado la prepa.

El caso es que por lo general, los que aman el futbol se clavan bien cabrón en el tema, y cuando se les contradice se ponen violentos. También es chistoso cuando se ponen a llorar porque les metieron un pepinazo (más bien debería de darles placer) a su equipo favorito.

Es bien cagado, porque pareciera que sólo comen, cagan y sueñan panbol, si hablas con un aficionado a huevo te hablará del último partido o del mejor gol de la jornada, siempre siempre siempre sale en sus conversaciones el fucho.



Hoy me animé a hablar de esto por la reciente balacera que hubo en un partido en Torreón. La mayoría de la gente en Facebook se queja de la seguridad, que ya ni a los estadios se puede ir tranquilo, que en el metro también ha habido balazos y pendejadas por el estilo. Yo me pregunto: ¿Neta tan pendejos están?

Es una triste realidad que tanto la justicia como la seguridad en México apestan, y eso no es nada nuevo, ya tiene un chingo de tiempo que las cosas en este país ya van mal, así que no sé porqué se sorprende la banda de que haya habido balazos en un partido… y luego en el norte… ya ni la chingan…

Lo que más ternura me provoca, es que exijan más seguridad. Si acaso, pondrán más seguridad en los estadios, pero no en tu barrio carnal… algún caído del catre podría preguntarse ¿por qué? Fácil.

En los estadios, se hacen presentes miles de personas, todas ellas pagan un boleto para poder entrar, algunos más caros que otros, pero a final de cuentas están dando un billete, aunado a ese dinero, en el interior de los estadios se consumen cervezas (tristemente), refrescos, papás y un sinfín de productos.

A los empresarios les conviene poner seguridad en los estadios por la simple razón de que esos juegos dejan ganancias millonarias. Si se pudiera, es probable que los empresarios organizaran una patrulla de orcos en cada puerta de cada estadio en México.

Si neta quieren hacer algo por que cosas así dejen de ocurrir, lean esto con mucho detalle: “Dejen de ir a los estadios”. Así de pinche fácil. Así es más probable que les pongan los testículos en la garganta a los grandes empresarios y sólo así sus voces serán escuchadas. Con hechos, no con estúpidos estados en Facebook y con aún más estúpidos Tuits.

Si de verdad quieren algún cambio, dejen de seguir a ese equipo que tanto les gusta, me cae que su vida seguirá de patética como siempre. Si pudieran organizar a toda esa gente para que deje de ir a los estadios, las ganancias de los mismos se verían seriamente afectadas, y hasta me cae que en una de esas hasta bajan los precios de todo, que bastante falta les hace.

Neto banda, ya desapendejense y déjense de mamadas. Es mejor dejar de ir a ver unos cuántos partidos a organizar estúpidas protestas enfrente de un edificio. Con esas protestas enriquecen a la doña de las guajolotas y el atole.

lunes, 1 de agosto de 2011

Hay... esas viejas generaciones.

El otro día tuve que ir de urgencia a la TAPO (Terminal de Autobuses Poniente) para comprar un pasaje para, obviamente, irme un par de días a provincia. El caso es que una amiga me dijo que trabaja por ahí y se ofreció a acompañarme y de paso, tomarnos un cafecito para ponernos al día.

Como es costumbre la susodicha estaba retrasada, así que me detuve a comer cuando en la estación San Lázaro comenzó una tocada (musical pinche cochino) y me entretuve escuchando algo que quería parecer rock. Cuando ya habíamos comprado el boleto e íbamos saliendo de la TAPO, un señor de avanzada edad nos abordó: “Disculpen, no soy un limosnero, lo que pasa es que se me fue el camión y necesito hacer una llamada a mi familia para que me compren el boleto y me lo manden”.

Después de analizar que eso bien podría haberme pasado a mí, mi amiga y yo le dimos diez pesos cada uno, osease, el don se llevó veinte talentos, pero como bien lo había advertido el don, no era un limosnero; nos ofreció a cada uno un DVD pirata a cada uno, le dijimos que así lo dejara, que no había pedo, pero el señor insistió hasta que por fin, mi amiga comenzó a ojear las películas mientras el don me hablaba de la poca confianza que le inspiran los chilangos (yo soy mexiquense).

La chica escogió Harry Potter (como todas las chicas que traviesan la post-pubertad) y yo escogí unos videos de The Beatles. Después fuimos por nuestro cafecito endulzado con una leve lluvia y aderezado con una intrascendente pero rica charla acerca de nimiedades, terminamos nuestra dosis de cafeína y regresamos a la tocada que estaba dentro del metro y nos topamos al don que estaba disfrutando de la música metal que estaban presentando una banda de greñudos.

Estábamos esperando el metro cuando sentí una mano en mi hombro, y era el mismo don que iba más o menos para dónde íbamos nosotros. Comenzó a platicarnos de música, que no comprendía porqué a la banda le late tanto el metal, que él no le entiende, que le gustó mucho que haya yo agarrado unos videos de The Beatles. Se fue platicando unas tres estaciones y se bajó.

Y nos quedamos pensando en las viejas generaciones, como la de aquél hombre. Sé que vivimos en una cultura donde respetamos a la gente mayor, lo he vivido y lo he visto; el otro día mientras venía en el metro se subió un viejito pero demasiado grande, y se metió un santo chingadazo en la cabeza y se le hizo un chichón de tamaño considerable, un wey que se veía que estudia medicina (son inconfundibles con esas batas blancas) se lo llevó a su facultad, creo yo para curarle el putazo, que la neta sí estuvo fuerte.

Sí somos amables con los viejecitos, pero sólo con los ajenos. Con la familia es bien normal maltratar a la gente de la tercera edad, pero es más psicológicamente. El otro día estaba viendo un documental acerca del tema, y la cosa está bien triste. Recuerdo un caso en especial, un viejecillo que dijo que vivía en la calle; luego luego pensé “se murió su familia”, ¡pero no!, dijo que no era por eso, que nadie de sus hijos quería tenerlo en casa por temor a que las respectivas parejas los mandaran a la verga.

Eso a mí me parece una pasadéz de verga, por eso es que nunca voy a tener hijos, son una bola de malagradecidos hijos de perra. He dicho.

jueves, 28 de julio de 2011

Catálogo exnovias 2011

Hace un tiempo tuve una experiencia bastante gratificante, la cual nunca publiqué por pendejo; conocí a una estudiante de intercambio que venía del norte, fue una mera coincidencia, pues una pareja de señores nos preguntaron por el sistema de transporte que se maneja en CU. Les explicamos cómo llegar a su destino desde la Facultad de Psicología.

La chica era estudiante galardonada de psicología (obviamente) era muy inteligente, tenía un acento bastante norteño y un carisma de esos que te atrapan desde que te dicen su nombre. Platicamos mientras íbamos en el bus, me pasó su número de celular y yo me ofrecí para mostrarle lo que valía la pena del Distrito Federal.

Ella aceptó y estuvimos visitando varios lugares y platicábamos de muchas cosas interesantes. Una de esas conversaciones quedó bastante grabada en mi mente. Como ya lo dije, ella estudia psicología, y me dijo que había una teoría que propone que los seres humanos actúan mediante el instinto. Cosa en la que estuve muy de acuerdo, recuerdo que además le dije que esas conductas podrían ser predecibles porque bla, bla, bla, bla, bla…

Mejor les pongo a continuación la teoría a la que llegué con ella.

Teoría de la estupidez humana

La teoría que la morra me dijo propone que los humanos se mueven mediante instintos, a lo cual yo estoy de acuerdo, porque al fin y al cabo somos animales, aunque con un cerebro más desarrollado. Seguimos teniendo instintos, el caso es que tenemos instintos que compartimos con los demás animales, y tenemos instintos que son meramente humanos. Por ejemplo:

Cuando nos quemamos, tanto animales como humanos tenemos el instinto de evitar el dolor, así que nos quitamos de dónde esté el fuego.

El último enunciado ejemplifica uno de los instintos que compartimos con los animales, pero ¿qué hay de esos instintos no animales?

Cuando uno se encuentra con un perro callejero y el canino te va siguiendo, hay de dos sopas:

Si le das de comer o lo acaricias, el perro te sigue.

• Cuando lo desprecias, el perro se va.


Hemos escuchado o nos ha pasado que nuestra pareja se va con alguien más, nos rechaza constantemente, ¿qué hace el humano?

• Constantemente se busca a quien nos ha traicionado, mientras más nos rechaza, más le buscamos.

• Si decidimos comenzar a rechazar a la parte que se ha largado con el primer pendejo que se le puso enfrente otro hombre, la perra desalmada desubicada damita comienza a buscarnos, entrando en un círculo vicioso dependiendo del IQ de los participantes de tan macabro jueguito.

Instintivamente, le tenemos miedo al rechazo.

Esos dos ejemplos fueron para que se de cuenta y sepa distinguir instintos humanos y animales, porque también los instintos pueden catalogarse mediante la situación del ser humano individual. Me explico:

Un ser humano no tiene el mismo instinto de supervivencia si vive en el sur, en el centro o en el norte. No creo que un chilango sobreviva en la costa queriendo pescar, o que un costeño sobreviva lidiando con el tráfico del Distrito Federal. Un norteño es difícil que sobreviva.

Entonces, con eso podemos deducir que, un perfil psicológico puede ser predecible conociendo la clase social, la crianza, y la historia del sujeto analizado.

¿Todo esto con qué intención lo pongo? Fácil. Hace rato dije que el instinto nos hace hacer pendejadas debido al instinto que tenemos, esas cosas pueden ser buenas o malas, pero por lo general suelen ser puras pendejadas.

Ya dejando un poco de lado la mega introducción y variando un poco el tema; afortunada o desafortunadamente, he tenido muchas mujeres en mi vida, afortunadamente porque en cuestiones carnales no he sufrido mucho, pero en cuestión sentimental he tenido un poco de mala suerte. Así que haré un estudio barato sobre los tipos de exnovias con las que se suelen enfrentar los pobres hombres.

Catálago de ex novias.

Alias: “Hay cabrón ahí viene, vámonos”

Tipo: Vengativa.

Propiedades: Se desenvuelve en el campo de la ira, si se le dan las armas necesarias, puede ser peligrosa a nivel físico, con el tiempo puede ser bien benigna o maligna. Difícil de manejar.

Modus operandi: Todas y cada una de sus acciones son basadas en cuánto pueden lastimarte, es bastante normal enterarse de que está acostándose con algún amigo o conocido tuyo o en su defecto, con algún cabrón que mientras estabas con ella te producía celos.

Karma: Por lo general quedan embarazadas.

Súperpoderes:
• Alzheimer (o como chingados se escriba): No recuerda quien es amigo tuyo.
• Radar para acostarse con todos los hombres que has conocido de cinco años
para la fecha.

Sentimiento que suelen provocar: Risa, ternura y a veces desconcierto.

Nivel de atracción en los hombres: Mediano. Debido a su facilidad para hablar de sexo, es normal que el sexo masculino confunda esas charlas con invitaciones para tener sexo.

Alias: “Ve esa pinche vieja horrible”

Tipo: Aburrida y fea.

Propiedades: Este tipo de mujeres suelen ser despechadas pero sin caer en el estilo de la vengativa. Altamente insegura debido a que es más fea que una grosería. Seguramente está resentida debido a que la dejaste por alguien más atractiva que ella.

Modus operandi: Visita más tu Facebook que tú y cada que tiene un novio, te lo restriega en tu cara pero sutilmente, cada que habla “casualmente” contigo, te dice que le va bien y que actualmente le es infiel a su novio, por lo general con alguien más feo y pendejo. Probablemente sigue siendo virgen, a menos claro está, que no te hayas respetado y te la hayas cogido.

Karma: Siempre se quedará con el único pendejo que le hace caso y en el mejor de los casos para la humanidad, uno de ellos es estéril.

Súperpoderes:
• Despertar los sentidos humanos, en especial el del raciocinio “¿Qué chingados estaba pensando?”
• “¿Porqué su mamá no la sacrificó?”
• “¿Dios, porqué nos abandonas?”

Sentimiento que suele provocar: Asquito… mucho, mucho asquito.

Nivel de atracción en los hombres: Nulo, carnal ¿no has visto la foto?

Alias: “¡Ya déjame en paz!”.

Tipo: La siempre víctima

Propiedades: Narcisista de corazón. Cree que el mundo está mal, nunca se le satisface ni siquiera con terminarse una caja de condones de doce piezas.

Modus operandi: Es raro decirlo de esta manera, pero pareciera que siempre tiene algo para molestarte, siempre está a la expectativa de que la cagues para poder “cagarla ella también”.

Karma: Terminas por hartarte de sus constantes juegos que dejas de hablarle, para cuando trata de establecer contacto (en caso de que te haya querido) a ti ya te vale verga su existencia.

Súperpoderes:
• Si reprobó un examen, es tu culpa.
• Si estuvo distraída en clase, es tu culpa.
• Si no durmió, es tu culpa.
• Si no la dejan salir, es tu culpa.
• Si llora, es tu culpa.
• Si ya cambiaste tu correo, la bloqueaste de tu celular, evitas lugares en común con ella, ya no la llamas, es tu culpa.

Sentimiento que despierta: Rabia, insomnio y ganas de lastimar a otro ser humano (de preferencia a ella misma).

Nivel de atracción en los hombres: Regular. Pero una vez que se le acerca carnalmente a alguien, es difícil que se la quite de encima.

Alias: “¿Tú quién eres?”.

Tipo: Valemadrista.

Propiedades: No le importa un bledo lo que hagas, se hace de la vista gorda cuando te ve e ignora lo bien o mal que te pueda ir. Probablemente nunca sea amada en su vida.

Modus operandi: Da lo mismo lo que haga, si acaso lo único que tenga que ver contigo es que se esfuerza porque no sepas nada de ella.

Karma: Que no la peles, aunque eso no es un karma precisamente.

Súperpoderes:
• Hacerse de la vista gorda.
• Ignorar tu persona.

Sentimiento que despierta: Memoria “¿Cómo se llamaba esa morra?”
Nivel de atracción en los hombres: Alto. Por raro que parezca, debido a su valemadrismo, suele atraer a miles de hombres.

Alias: “Me da unos condones por favor”

Tipo: Caliente.

Propiedades: Altamente sexual, no le importa qué o quien sea, siempre está buscando placer carnal. Peligroso enamorarse de ella debido a su alto índice de infidelidad. Lo curioso aquí es que es precavida y siempre cargará con condones. Reacciona violentamente si se le llama “zorra” o alguno de sus derivados (bien dicen que la verdad ofende).

Modus operandi: Diferente a la Vengativa. Este espécimen no le anda dando las nalgas al primer baboso que ve porque quiere hacerte sufrir, si no porque el calor en su entrepierna se lo pide a gritos. Por lo general ella sí te ama, pero es fácil que la mandes a la verga debido a sus constantes actividades sexuales.

Karma: Está condenada a que todos la vean como un mero objeto sexual y nadie la ame.

Súperpoder:
• Radar: Ubica en un radio de tres kilómetros las cosas que tienen pulso.

Sentimiento que despierta: Más que sentimiento, despierta penes.

Nivel de atracción: ¿Ya mencioné que siempre está caliente?

Alias: “Mañana hablamos, son las tres de la mañana… ¿estás ebria?”

Tipo: Chantajista.

Propiedades: Por alguna razón no acepta las cosas obvias. Suele reaccionar de la misma manera a diferentes tratos y suele emitir constantes amenazas que sólo quedan en promesas. Cuando nada le da resultado cae en depresión peligrosa para ella misma y sus alrededores.

Modus operandi: Constantes llamadas en la madrugada en especial los fines de semana, visitas inesperadas a tu casa, y suele estar dónde tú estás. Te acosa mediante todos los medios posibles y es la causa de que potenciales conquistas se asusten.

Karma: Nunca tendrá vida sexual satisfactoria.

Súperpoderes:
• Atinarle a hablarte por celular cuando estás con una potencial conquista.
• Ser más molesta que una mosca sonora.

Sentimiento que despierta: Lástima.

Nivel de atracción: Nulo.


Alias: “Esa vieja se pone cada vez más buena”.

Tipo: Perfecta.

Propiedades: Le gustan cosas que rara vez le gustan a una mujer y al mismo tiempo es atractiva, se fija en lo que tiene el alma de las personas y sostiene que sí hay hombres diferentes. Es hermosa por fuera y por dentro.

Modus operandi: Es un hombre con tuberías internas. Eructa, maldice, admite que le gusta el sexo y se lleva bien con tus padres, es fiel o al menos es discreta e intenta no lastimarte. Detallista, comprensiva… Puta madre ¡¿Qué más quieres?!

Karma: Actualmente está con alguien mejor que tú, eso es debido a que seguro la tratabas mal o llegaste a engañarla. La lastimaste demasiado y se dio cuenta de que lo que se merece, es algo mejor que tú.

Sentimiento que despierta: Envidia y culpa… demasiada culpa.
Nivel de atracción con los hombres: Altísimo. Pero debido a su hermoso interior, nunca le será infiel a su hombre, mucho menos contigo claro está.

Cualquier parecido con la realidad es mera chingadera.

miércoles, 13 de julio de 2011

Regreso inspiroso.

¡Hey!, bola de pránganas, por fin, después de no sé cuánto tiempo de ausencia, regreso al inmundo virtual; primero que nada pido perdón a mis lectores por dos razones: la primera es la más obvia, y es la del congelamiento de este blog, la segunda es por el par de posts anteriores, los cuales hablan de juegos de video.

Sé de antemano que mínimo al 90% de la gente en el mundo le valen verga los videojuegos, y es harto curioso, porque durante mi desaparición de la blogósfera (y demás ámbitos de la Internet) me dediqué a los juegos de vídeo, pero bueno, eso es otro tema que ya hasta hueva les ha de dar.

En esta ocasión, y a manera de “regreso glorioso”, traigo un escrito de un tema bastante mundano, no obstante, conmovedor.


En primera instancia, quisiera hacer una “pequeña introducción”, y con pequeña estoy diciendo que, como éste es mi regreso triunfoso, me voy a aventar algo bien aventado… ya saben, conmigo puras enormidades.

Personas inspirosas.

En este mundo hay personas quienes son las precursoras de ciertos ámbitos importantes, y que han servido de inspiración para sus sucesores, ejemplos sobran, por ejemplo, yo que soy aspirante a matemático-científico, tengo una profunda admiración por Albert Einstein, quien propuso la Teoría de la Relatividad, de hecho ni siquiera la entiendo a nivel numérico, pero afortunadamente encontré un libro hecho para tontos y ya le estoy agarrando el pedo.

Hay muchas otras figuras en muchos ámbitos, pero una a la que le tengo mucho respeto y admiración, es a don Fabio Fusaro; él es un hombre que tiene una filosofía bastante peculiar, y contrario a lo que se pudiera pensar, su manera de pensar y su “evangelización” (no supe qué palabra usar, pero una vez que lean la adaptación supongo que entenderán) no son producto del pensamiento machista ni mucho menos. Lo que don Fabio dice en su filosofía, es que el hombre se quiera, y se respete, nada más.

Para ejemplificar lo que este hombre quiere darnos a entender, a continuación pondré una adaptación de un texto llamado “Damián y el espejo”, y sí, el maestro me dio permiso para adaptarlo. Sólo le cambiaré el nombre del protagonista por respeto a la obra original, ojalá te guste.

“Sebastián y el espejo”



Como desde hacía más o menos unos tres meses, Sebastián repetía la misma rutina: Se levantaba una hora o media hora antes de salir de su casa para irse a la facultad; se bañaba mientras escuchaba “Frasier” o bien “Friends” dependiendo del día de la semana, medio comía algo y se iba, aunque eso no era un verdadero problema, porque hambre no tenía mucha que digamos.

Ese día en especial no tenía mucho sueño, pues se levantó con bastante tiempo de sobra, se bañó, salió, sintonizó en la tele los sabios consejos del Dr Crane y se fue al baño para afeitarse y ponerse chulo, decía siempre él.

Sacó un rastrillo nuevo, se mojó la barbita para suavizarla, se disponía a pasar la navaja por su mentón cuando de repente escuchó un “psst” proveniente de ningún lugar. Asustado, volteó hacia todos lados, la regadera, la taza… y nada, la sugestión de haber escuchado un “psst” hizo que Sebastián dejara de escuchar tan alto los consejos de un personaje de una de sus comedias favoritas, a decir verdad, no escuchaba ya nada, sólo esperaba ver de dónde chingados salía ese ruido que tan nervioso lo ponía.

“Psst”, se escuchó de nuevo, con el corazón en la mano y los testículos en la garganta, volteó hacia el espejo y ahí fue donde vio una de las imágenes más escabrosas y que más vergüenza le han provocado a Sebastián:
Un Sebastián con el pelo alborotado (él era de cabello largo) y sin brillo, una barba de esas que parecen sucias, unas ojeras estilo mapache… en fin, el espejo reflejaba un verdadero desastre. Sebastián no daba crédito a lo que veía pero a la vez, se lo esperaba.

¡Pssssssssssst! – dice el Espejo sarcásticamente- ¡Hasta que me oyes canijo!, llevo literalmente MESES tratando de comunicarme contigo, pero no me pelabas, hasta ahorita que tienes tiempo… hace mucho que tú y yo no hablamos, o hace mucho que no
hablas contigo, la idea es la misma.

Pues sí… -dice Sebastián con un tono de culpa más grande que su cabeza- pero tú sabes cómo son estas cosas…

¡Pero claro!, Aún recuerdo el primer día que la viste caminar, te enganchaste y dijiste “Está más buena que los chocolates”. Y recuerdo que te lo advertí “Ve con cuidado, suelen ser locas”,- regaña el espejo a Sebastián- y ese fue el último día que cruzamos palabra.

Cabrón,- dice Sebastián- no estoy para el sermón de la media tarde, sabes que tengo que ir para la facultad y…

¡Ese es tu problema!,- interrumpe el Espejo enérgicamente- si tan sólo te concentraras en la facultad, o en esa hermosa morochita que te presentaron en el bar la otra noche, pero no… tienes todos tus sentidos puestos en M…

¡No lo digas!, compañero, estoy hecho un trapito,- dice Sebastián en un tono derrotista- por favor, no necesito esto… creo que ya nadie puede ayudarme.

En eso tienes razón, sólo yo puedo ayudarte, o tú puedes ayudarte, es conmutativo… -dice el Espejo con tono aliviador-

Pero tienes que comprender, no estaba preparado para perderla, sin ella no tengo nada, estoy solo- dice Sebastián con cierta nostalgia, quien entendió perfectamente el chiste de la conmutatividad (ahhh… matemáticos).

¿No me estás escuchando? – dice el Espejo volviendo al tono serio- Nadie está solo, pero tienes que comenzar a ayudarte, sólo tú puedes salir de esta patética situación, por favor, nene, hazme caso.

Nadie puede ayudarme… - dice Sebastián sollozando.
Sebastián comienza a bajar la cabeza al darse cuenta que las lágrimas vienen, baja la cabeza para que el espejo no lo vea llorar, de hecho, baja tanto la cabeza que el par de gotas que le salen por los ojos no le recorren las mejillas, caen directamente al suelo.

Levanta la cabeza, Sebas, ¡Mírame a los ojos, coño! – grita el Espejo-

-Es que la necesito tanto…

-¡Tú no la necesitas! – regaña por segunda vez el Espejo.

-Ella era todo para mí…

-¡No!, -trata de razonar el espejo con Sebastián- A pesar de que ella se ha ido, todavía respiras, ¿Qué no te das cuenta de que aún puedes ser feliz?

-Puede ser… pero es que sin ella no puedo vivir.

-¿Puede ser?... ¡¿Puede ser?! Carajo estás peor de lo que imagine… veamos…- la imagen en el espejo se queda pensativa, realmente pensativa- ambos padres tuyos están vivos, gozas de buena salud; aunque a este paso no tendrás tan buen aspecto, tienes amigos sí, por ahí hay un par de chicas que quisieran conocerte y tú sabes de quienes hablo…

-Pero eso no me hace feliz, ella era la única cosa por la que valía la pena todo…

- ¡Carajo Sebastián!- el espejo se cabrea cada vez más- ¿Ya no te acuerdas de todas las dificultades que hemos pasado, y lo bien que nos ha salido todo? Como esa vez que pasamos el extraordinario de historia sin saber una chingada, o que salimos del bachillerato en 3 años a pesar que estábamos hasta el cuello de materias.

-Sí… es verdad.

-¡A huevo que sí!- dice jovialmente el espejo- O de aquella vez que nos vieron destrozados en aquella plaza, pero bueno, a veces hay que soportar esos putazos que da la vida.

Sebastián asienta levemente con la cabeza mientras se seca un ojo con la manga de su sudadera. Mira a los ojos al espejo… erguido, seguro, con un rayo de dolor en los ojos.

-Canijo, perdóname- dice Sebastián con voz firme pero suave.

-Caray Sebas, hasta gusto me da escuchar eso, no tengo nada que perdonar, pero es que me partía el alma verte así.

-¿Crees que sea muy tarde para ir delante los dos?

-¿Bromeas? Nunca es tarde para eso. –dice el espejo.

-Canijo, ¿sabes de qué me estoy acordando?- Dice Sebastián más animado- ¿Recuerdas cuando nos acostamos con aquella pinche vieja?

-¡Horror!-Dice el espejo a modo de broma- de eso pa’ que veas sólo te acuerdas tú.
Ambos rompen en carcajada, la primera desde hace mucho tiempo para ambos, la carcajada se vuelve risa, la risa se convierte en una sonrisa alentadora.

-¿Entonces qué hacemos?- pregunta el espejo.

- Pues a darle que es mole de olla- dice Sebastián.
Sebastián apura a rasurarse, y nota algo antes de que la imagen se desvanezca, las ojeras que antes él mismo hubiera descrito como “moradas”, han bajado su tono y de hecho, hasta su grosor.

También nota que la mano ya no le tiembla al rasurarse, y se da cuenta de que es porque él, y su reflejo que desapareció, ya no son dos, si no uno mismo.

Si quieres saber más acerca de Fabio Fusaro puedes ir aquí o aquí.

miércoles, 15 de junio de 2011

Generación Xbox, PS2 y creo que Gamecube (Nintendo es la misma mamada).

En esta ocasión haré un top de los 5 más chingones de la penúltima generación.

5to lugar. (Xbox, Nintendo)
Conker Live & Reloaded: Bad Fur Day.


En primer lugar, yo sé que este juego es malo. La historia es una verdadera mamada, lo único chido es que que de tan mala, da gracia. El gameplay es bastante genérico y llega un punto en el que las misiones son lineales. Pero los diálogos están bien cagados y te sacan una sonrisita.

4to lugar. (Xbox)
Ninja Gaiden.


Primerito que nada ¡Chingas a tu madre Itagaki!, el final de este pinche juego es una completa mamada. Si no fuera por el gameplay y los jefes, este juego estaría ya en la basura de mi casa.

3er lugar. (Playstation 2)
Metal Gear Solid 2


Aquí también es pertinente mentarle la madre a alguien, y en este caso es a Hideo Kojima, por poner como protagonista a un pendejo como Raiden, después de que Solid Snake se rifara como el Santo en Metal Gear Solid; el pinchi güerito llega a cagarse en todo, si no hubiera sido por la historia y el gameplay, este sería el número uno.

2do lugar. (Xbox)
Silent Hill 4 The Room.


Este es un poquitín diferente, la historia está bien chingona, y sí te llega a sacar uno que otro sustirijillo, de hecho estuve un poco sugestionado con la última parte y no podía dormir chido. Aunque el desarrollo es medio lentón; osease, si has jugado un Silent Hill, ya sabes que los bonitos paisajes se convertirán, tarde o temprano, en un horrible sitio con óxido y sangre.

Aparte de todo, el gameplay es en una tercera persona muy mal hecha. He dicho.

1er lugar. (Play 2)
God of War.


Con este juego, Sony comenzó a sacar todo el potencial que tenía escondido (por lo menos una parte), unos gráficos muy bonitos, una historia medio pinche eso sí, y el gameplay tiene unos errores garrafales; como aquél de no poder mover la cámara. Y unos pinches pozos están bien putos aburridos y/o largos.

¡Bonus! (Xbox, play 2).
Destroy All Humans 2


De antemano diré algo, ya sé que THQ hace puras pendejadas, pero este juego es, a mí parecer, el mejor que tienen.

El gameplay está más chingón que el uno, las armas están mejor pensadas y la del "monstruo-come-hippies" me hace desear que fuera real. Las misiones... están bien en general, el puto pedo de esta madre es que el juego te dice todo el tiempo que hacer, así que no tienes que gastar nada de neurona, no tiene acertijos, de hecho tiene pura putiza y unos punch-lines muy buenos eso sí. Creo que es lo más vergas que tiene este juego, los diálogos.