sábado, 24 de marzo de 2012

Cómo cambiar tu vida con seis cervezas y un papel de baño

De un tiempo para acá he tenido una sensación de que; sea lo que fuere; hay algo que mueve los hilos de nuestras vidas, y por carne propia puedo decir que todo lo que hagas, lo pagas, ya sea bueno o malo, tal vez no sea cierto y todo esté en mi mente, tal vez sea mi propio subconsciente el que me hace recibir cosas malas cuando la cago y recompensas cuando acierto… sabrá dios y la chingada.

En la historia que voy a relatar habrá lectores que podrán catalogarla como pendeja, o me dejarán un mensajito de “eres un pendejo, mereces que te empalen”, tal vez haya lectoras que me diganCangrejo, eres lo máximo, vamos a coger”, existe de todo en la vida del señor.

Y digo que no lo sé porque vivo en México…

- ¿Y eso que tiene que ver? – Pregunta el imberbe lector promedio que segurito gogleó “sexo con niños somalíes” y dio con esta página. Eso o el que hizo la pregunta no es mexicano.

- Porque en México hay demasiada corrupción – contesta el Cangrejo- yo sé que en otros países también, pero en mi país la corrupción es visible, es palpable. Tal vez en Colombia o en el Perú también haya tranzas, pero el pueblo no lo sabe y si no dígame ¿hay algún mexicano que no sepa que estamos gobernados por una bola de cabrones ladrones?

El relato de hoy trata sobre cuatro hombres cuyas vidas giraron 180 grados hacia el eje positivo.


"El señor de la sagrada entrepierna"


En algún lugar de Tultilán, cuatro de la mañana

Resulta de tal suerte que estaban cuatro pecadores, llámesen: Jorge Rivera, David González, Javier Gutiérrez y su servilleta, el Cangrejo. Los cuatro se encontraban en un deplorable estado etílico, pero aún podía observarse en ellos cierta capacidad de razonamiento.

Jorge: Mira a eshe par de putitous… (hic)

Cangrejo: Shí, shon bien putos… cashi ni tomaron y ya eshtan bien getones los muy maricas…

David: Pero mira al pinshi Javier… (hic), ya se le eshtá hashiendo… (hic) agua la canoa…

Javier: No entiendo nada de lo que dishes pendejín… (se pierde cinco minutos en sus pensamientos), pinshi Cangrejo, ahora shí te lushiste putín, a ver cuando organizhas otro deshmadre…

Cangrejo: ¡A huevo putin!, pero como que ya se me está bajando la peda, amos por más alcohol.

Todos: Va.

Y así los cuatro pecadores salieron a la intemperie para conseguir más elixir de la creatividad disfrazado de mezcal adulterado con Fanta.

4:30 am. En algún lugar de Tultitlán Javier, David, Jorge y el Cangrejo encuentran una tienda 24 horas.

Cangrejo toca la puerta con singular alegría, casi como si hubiera encontrado una olla de oro al final del arcoíris. Tras varios intentos el tendero sale con cara de no haber cogido durante varios meses.

Vendedor: ¿Quién chingados?

Jorge: Buenas noches don… venimos a entregar el importe de dos caguamas (entrega los dos cascos vacíos de Indio y la notita que confirma que se compraron dos caguamas en ese establecimiento).

Vendedor: Ya no tengo caguama… (acomoda los cascos torpemente).

Para estos momentos, los que van no tan ebrios se dan cuenta de que el don está más borracho que una cuba.

Vendedor: Se me acabaron las caguamas (le entrega doscientos varos como importe a Jorge -Sí, leíste bien, le entrega doscientas lucas a Jorge-). Sólo tengo un par de six de cervezas, ¿los quieren?

Jorge: (Se le baja la peda) Estem… sí… deme los dos, y una cajetilla de cigarros por favor (mira al trío de cabrones a sus espaldas, medio aguantándose la risa y medio pidiendo instrucciones).

Vendedor: Aquí tiene, (le pasa solamente un six y OTRO billete a Jorge; esta vez de a cincuenta talentos –suponemos que fue en lugar del otro prometido six de cervezas- y este se lo entrega al Cangrejo). ¿Algo más?

Jorge: (Voltea a ver a los demás)…

David:

Javier:

Cangrejo:

Vendedor:

Cangrejo: Güey, los cigarros.

Jorge: Y me da una caja de cigarros.

Para estos momentos los cuatro pecadores están bien consientes de lo que está pasando. El vendedor es el único que está realmente pedo, ya que en vez de cigarros, mete en la misma bolsa de las cervezas un papel de baño y entrega a Javier aproximadamente otros cien pesos en monedas y billetes de baja denominación.

El tendero cierra la ventanita por donde entregó el dinero, las cervezas, el papel de baño y un sinfín de de risas.

Estando ya en el recinto de la verdad y la esperanza, los cuatro pecadores comenzaron a discutir en plan erudito acerca del destino del papel de baño y del dinero obtenido por el tendero. Las cervezas obviamente se las tomaron, pero no los juzgue querido lector, TUVIERON que hacerlo, ya que, es bien sabido por todos que la cerveza es el elixir de la meditación y el raciocinio.

En algún lugar de Tultitlán, Javier, David, Jorge y el Cangrejo discutiendo en plan erudito (dramatización)

Jorge: (Con el estado etílico anulado por el hecho de que le regalaron mucho dinero) Weyes, yo digo que con esto (sostiene el dinero como su precioso) nos vayamos a Rusia y obliguemos a los científicos socialistas a que busquen una forma de eliminar el capitalismo en América…

Javier: (Interrumpe a Jorge) ¿Que no el socialismo estaba muerto con la Perestroika?

Cangrejo: Esa no es buena idea Jorge, si bien las instalaciones rusas podrían servirnos para nuestros melómanos planes, iremos con dinero mal habido, Stalin colocó unos sensores para saber cuando se entra a su país con dinero mal habido, además, en Rusia hace mucho frío y las mujeres no se afeitan nada.

Jorge: Chingadas nalgas, eso no lo sabía, ni pedo, (en voz baja) le fallamos al Führer (hablándole al grupo), pues entonces hay que ir por otro pomo, ¿no?

David: Pues la idea de seguir tomando no me parece grosera, pero no sé, algo me dice que aquél tendero no estaba en sus cinco sentidos.

Cangrejo: ¿Lo dices por el olor a mil groserías de su aliento o por su incapacidad motora para darse cuenta que lo que nos estaba dando no eran cigarros si no un papel de baño, y que además, en lugar de doce pesos de importe nos dio cuatrocientos talentos?

Javier: ¡Eso es!, el papel de baño, me parece muy extraño todo esto…

David: ¿Qué?, la analogía perfecta sería que nuestra alma está tan llena de caca, que Dios quiera limpiarla, así que mandó a uno de sus ángeles que aún está en servicio social por estar en el purgatorio para darnos ese papel de baño celestial.

En algún lugar del cielo en la nube número 48, el arcangel Gabriel está frente a una computadora cuyo mouse está apoyado en la nube número 48.


Gabriel: (Clickeando repetidamente el mouse) ¡Vale chile!, ya les mandé el papel de baño a estos pendejos, pero quieren ir a Rusia, la tierra de la corrupción y el vodka… esto no está nada bien… (sigue clickeando como loco)

En eso, Dios lo espanta por detrás

Dios: ¡Qué pedo pinche Gaby!, ¿ya le estás moviendo a la computadora de la creación?, ¿no te acuerdas que la última vez que le moviste creaste la falla de San Andrés?


Gabriel: Perdón Dios, es que ahí en México hay cuatro cabrones que están dudando de su celestialidad, están considerando quitarle cuatrocientos varos a uno de mis subordinados y quieren ir a Rusia.

Dios: Sí… en México hay muchos casos de crisis de identidad, de fe y corrupción, ¿qué has hecho al respecto?

Gabriel: Les mandé una analogía que les decía que su alma estaba llena de mierda y el papel junto con el dinero son para limpiar sus culos capitalistas.

Dios: Pero están pedos y querrán más, a ver ¡hágase pa’ya! (le da unos zapes amistosos y lo quita de la nube de donde está sentado) Veamos… Tultitlán… tres de ellos de CCH… con razón son unas lacras, ni pedo, tendré que hacerme cargo yo misma.

Gabriel: ¿En serio?, el último ser humano que visitaste fue Hitler y ves que le dio por quemar judíos...


Dios: Cállate wey, si bien que le entraste a la parrillada aquél día, además, Hitler siempre me cayó bien; de cierto modo se parece a mí; una ves que llegó al poder quemó sus campos de concentración del mismo modo que quemé Sodoma y Gomorra, y bueno, necesitábamos carbón… cómo sea, voy a bajar con estos payasos, Gaby, ahí te encargo el limbo, Einstein otra vez está tratando de unir el espacio entre el cielo y las Islas Canarias para traer acá al Santo y a Paco Stanley… no los dejes hacerlo

Gabriel: Muy bien Dios, no te preocupes yo lo vigilo, ¡y sólo me comí dos judíos!

En algún lugar de Tultilán


Cangrejo: No mamen, pinche David, ¿entonces puedo hacer estallar el mundo con una Coca-Cola de lata, un clip y dos mentas?

David: No, a ver Cangre, ahí te va de nuevo.

Jorge: Pinche conversación me está sacando de mis casillas, y el pinche Javier ya se quedó getón, creo que haré lo mismo.

En eso, una nube morada aparece en el recinto de la sabiduría.


Dios: Hijos míos… vengo a resolver sus dudas existenciales, pueden hacerme sólo una pregunta, y no (ve a Jorge de reojo), no puedo ayudarlos con su orientación sexual, me quitaron ese cargo desde que nació Lady Gaga.

David: Ah caray… ¿tú eres Dios?, no mames, yo te imaginé… de otra forma…

Dios: Hay no mames, ya me acordé porqué casi nunca bajo a esta pinche bola de barro mal oliente, no mamen, nunca han visto a Dios y cuando lo hacen lo primero en lo que se fijan es que tiene senos, valen pistroche pinches humanos, no por nada son mi primera creación… y la última

Cangrejo: Cálmate Dios, yo no me fijé tanto en que tuvieras senos, me mortificó más que aparecieras en una nube morada, sinceramente, creo que tu entrada sería más acá si se hubiera abierto el techo y la casa se hubiera llenado de Gloria-gloria-aleluya-Dios.

Jorge: Pinche Javier, se quedó dormido y ahora no verá a Dios… ¿o Diosa?, ¿cómo te gusta más?

Dios: ¡A ver cabrones!, comienzo a comprender porqué Noé se volvió alcohólico, pero la razón por la que vine es por que creo que deben regresar ese dinero, existe un karma, sinceramente yo no estoy muy de acuerdo con eso, pero Newton insistió en aquella junta que cada acción merece una reacción pero con una dirección puesta… ni pedo, ustedes son los que se chingan, así que regresen ese dinero, vine abajo sólo para decirles eso, tómenlo como quieran. Por cierto, puedo leer sus mentes, ¡Y debería darte vergüenza Jorge!, y tú Cangrejo… ¿de verdad?, luego te preguntas porqué te va cómo te va, karma bebé, es Newtoniano, y tú David… bueno, que no te sorprendan los resultados de tantos años de… tú sabes de lo que hablo, y díganle a Javier que convivir con tantos hombres le va afectar en sus siguientes siete matrimonios. Por cierto, no Cangrejo, los cigarros mentolados no provocan esterilidad.

David: Creo que debemos devolver el dinero.


Cangrejo: ¡Claro!, era Dios el que no lo pidió, caray… tantos años que fui agnóstico y luego Dios baja a decirme que regrese un dinero que un tendero ebrio me regala… ¡vaya!, tuve una epifanía y no estaba cagando.

Jorge: Y además, cómo negarse cuando un ser con tremendos senos te lo piden con ese lenguaje…

Se abre la toma y todos miran a Jorge como sucede en las comedias tipo Friends.

La peda termina y los cuatro pecadores deciden ir a regresar el papel de baño junto con el dinero, sabiendo que, si no lo hacían, podían recibir un castigo a la hora de los putazos entre el infierno y el cielo. Los cuatro saben que Dios tocó sus corazones y en el caso de Jorge, su entrepierna.

lunes, 20 de febrero de 2012

Nosotros los proles

Ahhh… qué bonito es México chingao… la neta este país tiene muchas cosas bien bonitas; tenemos una cultura de la que pocos países pueden presumir, lugares y playas muy hermosos con mujeres aún más sabrosas. Pero una de las cosas que más me agrada de mi país es su comedia, ¿han oído decir que el mexicano hace comedia por cualquier cosa?, es verdad.

Lo curioso de esta línea de culto es que aquí no existe “buena comedia” o “mala comedia”, sólo existe “comedia” e “intentos de comedia”, y es harto curioso, porque en México especialmente, los que la sociedad llama comediantes, son los que intentan hacer comedia.

El ejemplo más simple para esto es Chespirito, cuya comedia era totalmente predecible, todos sus chistes eran siempre los mismos y sus historias eran tan interesantes como los artículos de la revista TV y Novelas. Admito que Gómez Bolaños se merece respeto, ya que hacía reír sin groserías (nótese el verbo “hacer” conjugado en pasado) ni empleaba dobles sentidos.

También estoy consciente de que el Chéspiro fue inspiración para rutinas cómicas de muchísima gente del chou-bis; y es que EN SU TIEMPO revolucionó el mundo del entretenimiento, pero ese es el pedo, que ya se pasó su tiempo, no entiendo cómo es que exista gente huevuda que TODAVÍA se caga de la risa del Chapulín Colorado.
Pero como mencioné un par de párrafos antes, la comedia es algo cagado, los que son aclamados como comediantes no hacen reír, y los que tienen trabajos serios como presidentes, gobernadores, diputados, comunicadores y otras chambas semejantes, son los que más risas provocan.

No me mal interprete querido lector, la mismita historia nos enseña (que al menos en México que es donde vivo) es que los comediantes más chingones y de antaño no son personas como Gaspar Henaime a.k.a Capulina, ni el payasito Pindoce, ni Polo-Polo, no no no señor, esos cabrones se quedan pendejos al lado de los políticos mexicanos, y no sólo me refiero a los contemporáneos.

Desde las épocas del porfiriato los políticos son autores de chistes, rutinas y demás actividades cómicas, pero lo mejor de su humor es que es involuntario, por ejemplo el mismísimo Porfirio Díaz, o Don Porfi (es el nombre que creo se hubiera puesto si en estos días se presentara en el Masca Brothers).
La primera rutina cómica que vio nuestro país fue protagonizada por don Porfi, quien derrocó a Benito Juárez con su “sufragio electivo no reelección”, y miren qué cagado, se aventó 34 años pedorreando la silla presidencial, ¿chistoso, no?

Y así fueron acrecentándose los presidentes mexicanos en decir graciosadas; José López Portillo con el conocidísimo “voy a defender el peso como un perro”, ¿cuántas devaluaciones ha sufrido nuestra moneda nacional?

Ya sé lo que están pensando, ya sé también que no soy cómico, así que no me voy a poner a enumerar las pendejadas que han hecho nuestros presidentes, de los diputados, senadores y demás no hablaré porque ese no es el tema.

Pero para enumerar las pendejadas de nuestros señores ex-presidentes, tenemos el día de hoy como invitado a un señor que sirvió de inspiración para las redacciones que has de ver leído en este blog: el maestro Fernando Rivera Calderón, con su himno a los pendejos presidentes.



El pendejo de hoy se llama Enrique Peña Nieto, quien ha protagonizado las rutinas cómicas más cagadas de los últimos meses. La más reciente fue el pasado noviembre, cuando presentó en la FIL (Feria Internacional del Libro) su libro llamado "Un Estado Eficaz para una democracia de resultados" (a pa' nombrecito), lo cagado comenzó cuando le preguntaron al señor-candidato-a-la-presidencia-de-la-república-mexicana por los tres libros que marcaron su existencia; el hombre confundió nombres de libros con nombres de autores, al último día sólo atinó a decir que la Biblia como para no quedar TAN mal con los fanáticos religiosos.


Déjenme explicar de nuevo, Enrique Peña Nieto fue a presentar un “libro” en una feria de “libros”, cualquiera con dos dedos de frente iba a suponer que le iban a preguntar de “libros”, pero EPN sólo estaba preparado para poner su linda carita y ya. Mínimo se hubiera aprendido el nombre y el autor de unos seis libros, digo… por si las moscas.




Ya mejor hubiera dicho que en su puta vida ni siquiera se ha leído por gusto la parte de atrás de una caja de cereal, y que los únicos tres libros que lo han marcado ha sido el de La metamorfosis de Kafka, el Juventud en éxtasis de Carlos Cuahtemoc Sánchez, y el Quihubule con tu cuerpo de Yordi Rosado; los dos primeros porque se los dejaron de a huevo en la preparatoria y el último porque no tenía nada que hacer y lo encontró en el cuarto de su hija.

O bien, hubiera hecho como todo buen habitante del Establo de México, hubiera dicho que cada semana se lee en Libro Vaquero y se hubiera ganado el voto del estado más grande del país. Así por lo menos hubiera dicho la verdad y salido del estereotipo del político mentiroso.


No sé si lo sepan, y si lo saben qué chingón, pero las obras “literarias” que enlisté de lo que segurito se ha leído Peña Nieto me cagan la madre, y el haber sugerido que la hija de Quiquin Peña (su nombre de comediante) haya leído al menos uno obedece a que la educación de la nena es tan pobre como todos nosotros.


Como podrán ver, la niña está ricolina; no me voy a meter en psicología de chamaca pendeja, pero si algo les puedo decir de la actitud de esta nena, es que no es sorprendente.

La chamaca nació en buena familia, no tengo idea si Peña Nieto se cogió a la Gaviota para engendrar a esta belleza (no se la negaba), pero tiene buenos genes, a eso súmenle toda la lana que tiene su papá: ha de estar acostumbrada a tener pura ropa de marca, asistir a colegios de paga con otros juniors, comer en sitios caros, ir de fiesta a antros pretenciosos donde una Coca-Cola de lata te cuesta cincuenta varos y si quieres meterle la carne a su tamal, mínimo debes portar un Audi TT del año.

No es de sorprenderse que sea prepotente y racista, y así, tan es así, que en su cuenta de Twitter lo dejó todo claro:


¿Recuerdan que dije que los mexicanos somos bien creativos y hacemos comedia de todo?, ¡bien!, me da gusto que estén poniendo atención a esta mamada.

Las burlas no se hicieron esperar, y es que, ¿cómo puede ser posible que nuestro posible presidente sea un cabrón que no lee ni una chingada, que tenga a sus hijos más consentidos que una puta de Sullivan?. A continuación pondré cuatro de mis chistes preferidos.







Con estos hechos quedó demostrado que Peña Nieto tiene algo en común con los acarreados priistas que venden su boto por una despensa y una cachucha: el cabrón no tiene ni reputa idea de lo que hace o a dónde va; cree que con tener una bonita cara y un copetito bien aceitadito se va a ganar a una bola de ignorantes que sólo miran a Laura Bozzo y a los pendejos esos de Se Vale.
Lamento decirte, Paulina Peña, que al menos en el Distrito Federal y algunos iluminados del Estado de México sí tenemos educación, unos mejor que otra, pero al final y al cabo, la tenemos. Tal vez en estados como Oaxaca, Chiapas, y otros parecidos no la tengan, pero no hay problema, ellos no votarán por tu papi, ellos están más preocupados por otras cosas, comer por ejemplo.

Nenita, tal vez seamos una bola de proles, y sí, somos muchos, abundamos como las hormigas, y como tales, podemos organizar un buen desmadrito. Tal vez no seamos tantos, los iluminados, pero sí somos los suficientes como para ponerle los de’stos en la garganta a tu padre.

Pero la cosa no terminó ahí, no no no, Dios-oh-Dios-que-en-tu-gloria-tengas-a-Gaspar-Henaime, la diversión continúa. En una entrevista que se le hizo a Peña Nieto, se le hicieron cuestiones sobre temas que; se supone; debería de dominar.

Por ejemplo, en una de tantas, le preguntaron que cuanto costaba el kilo de tortilla… adivinen qué fue lo que dijo nuestro futuro presidente:




No sé ustedes queridos lectores mexicanos, pero que pongan a un pendejo de este calibre como cara de nuestro país es una mamada, de por sí ya los extranjeros tienen un concepto bastante erróneo.

No es tanto que Peña Nieto sea un pendejo (o sea, sí es un pendejo, pero eso no es lo importante), hay muchas cosas por las cuales es preocupante que pongan a este pendejo a la cabeza de México. ¿Se dio cuenta del abuso de la palabra “pendejo” en este párrafo. Pendejo…
Vamos a analizar bien la situación del señor que ya se ganó el adjetivo de Pendejo, y así será llamado a lo largo del texto:



Es por todos bien sabido; y si no aproveche y entérese; pero don Pendejo fue gobernador del Estado de México, yo que soy mexiquense (sí Pebbels, yo no soy chilango) soy testigo de los destrozos del Pendejo, un claro y sencillo ejemplo es el mentado Mexi Bus, el cual iba a provocar un gran disturbio, ya que afectaba directamente a los transportistas. Gracias al culo de la Gaviota que suspendieron las obras, o dios sabe qué desmadre se hubiera hecho con los finísimos conductores de combies y microbuses.

Ahora, si extrapolamos el incidente del Mexi Bus a la República Mexicana podemos esperar otro incidentito como el de Fox y el aeropuerto. Por mucho varo que me pagaran, yo no soportaría intercambiar más de doce sílabas con nuestro; lamentablemente; próximo presidente. Mucho menos sería su asesor político, sé que en algún momento sus asesores preferirían ver “Derbez en Cuando” que asesorar otro Mexi Bus.
Para el pobre inocente que no lo haya notado, estoy siendo sarcástico. Obviamente las obras del Mexi Bus fueron suspendidas para que el PRI se chingara el dinero (¡qué novedad!), obviamente los asesores del Pendejo serán priistas y tendrán las mismas necesidades monetarias que sus antecesores.

Otra cosa importante que cabe destacar es la pendejes del Pendejo (adoro mis punch-lines). Como ya lo dije antes, si los extranjeros piensan que el mexicano es pendejo, si ponen a un pendejo como la cara de todos los mexicanos, lo creerán con más fervor.

No es porque me importe en realidad lo que los demás piensen de mí. Hay que ir más allá, si el Pendejo sólo sabe dar discursos aprendidos y no sabe improvisar (lo dejó muy claro en la FIL), es más que obvio que nuestras deterioradas relaciones internacionales serán aún más deterioradas. Y con el inglés que hablar, peor.


ai jeit mai foquin laif



Otra de las cuestiones de las que todo el mundo que tiene un poquito de cabeza está hablando, es de que el llamado PRInosaurio va a regresar.

Eso es tan cierto como falso. Si bien el PRI va a subir de nuevo al poder, no será ese prinosaurio que todos sabemos que existió. Aquél que mató estudiantes en el 68 (matar estudiantes es lo peor que puedes hacer, pues son el futuro de tu país), aquél que era especialista en revivir a los muertos a la hora de la votada… en fin, el PRI que conocíamos.

Ahora entrará el PRI de ultra-derecha. Si bien robaban y a madres, no eran como ahorita lo es el PAN; antes de que Miguel de la Madrid nos diera en la torre con el neoliberalismo, sí nos robaban, pero por lo menos le dejaban algo a la famosa prole, ahora ni eso.

El PAN siempre se ha creído la nata del atole de la población mexicana, por alguna razón desconocida se venden como los buenos, y hasta ellos mismos se lo creen, porque ellos se roban todo y no le dejan nada a la prole. Yo creo que el PRI tuvo miedo de chingarse todo y que la prole se levantara, pero viendo lo que pasó este último sexenio, ya los veo más animados… vale madres.

Y por último, el Pendejo está asesorado por Satanás, por el innombrable, por el orejitas, por (leer con eco) Carlos Salinas de Gortari-tari-tari-tari-ri-ri-riiiii… así es mis queridos e imberbes queridos lectores-que-rara-vez-dejan-mensajitos-en-el-inbox. ¿Alguien quiere revivir las pendejadas de Salinas?, ¿otro tequilita?

Lo malo de todo este desmadre es que el Pendejo también conocido como Enrique Peña Nieto subirá a la presidencia, Asmodeo quiera y no, pero por cómo se están dando las cosas, es harto probable.

El pendejo tiene el apoyo de Televisa. Analicemos eso. Aquí en el centro de la República que tenemos educación, no nos mueve tanto lo que diga Televisa, ya que tenemos muy buenas escuelas como mi amada UNAM, como la UAM, como el IPN, y muchas otras, aparte tenemos TV por cable, acceso a la Internet, y a bibliotecas.

Pero, ¿qué hacen los que viven en Oaxaca?, desafortunadamente, ellos no tienen ninguna de las cosas antes mencionadas, ya que en su infancia los malacostumbraron a comer y tienen que invertir en eso. Así que el único contacto que tienen con el resto de México y el mundo es Televisa, y todos sabemos lo la televisión abierta hace con los cerebros de la gente.

Y digo que envenenan a los jovenes por que se nota, aunque tengan acceso a la Internet de hecho, estuve investigando en la página de El Pendejo y la cosa está de horror, le ponen unos comentarios de miedo, yo no sé cómo hay gente que apoye a este Pendejo a pesar de todas las señales.







¿Qué pedo con este putito?, de las pendejas-cabeza-de-aire se comprende... pero de este trollazo no.



¿aún no crees que existe la psicología de chamaca pendeja?, trolleala si puedes.
Yo no sé cómo combatirá eso el pinche Peje y la Josefina Vázquez Fumas, los cuales; por cierto; también son una mamada.

Votar por la Josefina Vázquez Vendes, es votar por lo mismo que pasó con el pinche Calderón, la ultra-derecha a todo lo que da, la llamada “guerra contra el narco” que sólo sirvió para enriquecer a los gringos que les vendían armas a los narcos y a los federales, ¿o apoco creías que el gobierno y el narco no tienen nada que ver?

#haycosita

El narco y el gobierno SIEMPRE han tenido que ver, lamentablemente para el país, las drogas son un mal necesario, sólo que FECAL se descaró completamente con su guerrita que ha dejado más muertos que la chingada.

Votar por el Peje es como votar por Hugo Chávez de Venezuela, lo que AMLO básicamente quiere hacer es pasarse las leyes por los cuyules y hacer lo que su santa entrepierna le dicte. Curiosamente, eso es lo que necesita este país de adormilados para que se levante como Diosito manda.

Perdón por el post tan clavado, aunque sé que soltaron un par de carcajadas con las imágenes cotorras; las cuales por cierto no hice yo, si es necesario, daré el crédito a las personas que las elaboraron. Y para cerrar con broche de oro, redactaré el último párrafo con todos los improperios que pueda.

Yo votaré por el pinchi Peje, quisiera saber cómo chingados nos iría con el puto PRD, ya estoy hasta la punta del diamante que no poder dormir tranquilo por la puta inseguridad, tener que voltear hacía atrás cada veinte segundos para ver si alguien me persigue por las calles. Ya estoy hasta la madre de romperme el puto lomo por pocos pesos, de ir en la combie y soportar los chingados baches, de que; supuestamente; todos los mexicanos tienen derecho a la educación, pero para entrar a la UNAM, a la UAM, o al IPN, te seleccionen.

No vote por el PRI, de ahí en fuera haga lo que quiera, vote por el PAN, por el PRD, o métase la boleta por el culo, pero eso sí, en estas elecciones del próximo julio sea tan amable de llevar si trasero a donde le toque votar y haga algo con la boleta, no deje que hagan lo que se les hinche con su boleta.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Relacionando comida con mujeres.

No sé qué me pasa últimamente, no sé qué le está pasando al blog, me meto a revisar las últimas entradas y la neta hasta como que me dan pena. Y no es lo que está escrito per sé, de algún modo; por bizarro que este sea; por algo los escribí, en ese momento sentí ese “algo” que me empujó a redactar los últimos posts, lo que en realidad pienso que ya está mal es lo que ronda por mi cabeza.

Seamos sinceros queridos lectores, las últimas tres entradas han tratado de lo mismo: las mujeres. No sé a qué se deba este fenómeno, sobre todo porque; cuando se supone que debí haber sido feliz, no lo fui; y cuando se supone que debí haber estado triste, es cuando veo las cosas buenas de la vida.

Nunca me he considerado una persona “rara”, es extremadamente difícil definir la rareza, y es por eso que me considero como alguien “del montón”. Pero las personas que tengo a mi alrededor se han encargado de decirme que soy alguien bien pinche raro, y tanto me lo recuerdan que el día de hoy me lo he terminado por creer, vamos a poner un ejemplo para darle al lector una idea más o menos de lo que está ocurriendo.

A mí, Abraham, me encantan las hamburguesas, soy fan de ellas, de hecho he llegado a pensar seriamente que mi última comida sea una doble de todo, no obstante, sé que son dañinas. Pueden pasar semanas, incluso meses sin que me coma una sola hamburguesa, y en ese transcurso se me pueden antojar cabrón, al grado en el que las sueño, pero cuando por fin llega el anhelado momento de comerme una, en el instante en el que doy el primer mordisco lleno de grasas saturadas, carne, piña y aderezos, es cuando me pongo a pensar “no mames, pinche hamburguesa, me va a hacer un chingo de daño, sin mencionar lo que engorda”.

Esa situación se repite no sólo una, si no varias veces, entrando así en un círculo vicioso que, de un tiempo para acá, me ha estado jodiendo la vida bastante. Cualquiera con un poco de IQ podría pensar: No mames Cangrejo, si tanto te complican la vida las hamburguesas entonces empieza a tragar pizza.

¿Y saben qué?, ese pensamiento está lleno de razón, el pedo aquí no es el que saco, si no más bien que no sólo es con la comida, si no todo lo que pasa en mi vida: Amor, escuela, familia y cualquier otro aspecto importante que ahorita no me viene a la mente; tiene el mismo patrón de comportamiento.

Pondré como último ejemplo a mi última ex novia, que, al igual que con la tierra del Quijota “de cuyo nombre no quiero acordarme”.

El caso es que conocí a ésta chamaca por mediados de abril del año pasado, y, al igual que una hamburguesa, se me antojó bien cabrón, al grado de que me hice una chaqueta pensando en ella.

Nota al pie: Ya saben que este blog está lleno de leperadas, así que no se quejen.

Conforme la fui conociendo más se me fue antojando (aunque las chaquetas se mantuvieron en un número estándar), conforme se me fue antojando… digo, conforme la fui conociendo más me la quise comer (¿la hamburguesa o mi ex novia?, no sé, se lo dejo a su conciencia), no le tomé mucha importancia a lo mucho que podría engordarme, o a esas grasas saturadas que estaban alrededor de ella, sólo me importaba el sabor.

Cuando anduve con ella, fue cuando el sabor pasó a segundo plano, en ese preciso instante comencé a sentir que engordaba (yo, no ella), comencé a sentirme pesado, incluso sentí miedo de tener un infarto debido a la grasa de la carne.

Ahora que ella se ha ido, no puedo más que imaginar el sabor ya no de una hamburguesa hawaiana, si no de una rusa, tal vez una mexicana… mmm… con harta pechuga esta vez… sí…

Bueno mis estimados, los dejo, se me antojo una garnacha…me pregunto de qué será esta vez…

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Carta a Fabio Fusaro.

Ahhh… las mujeres, cuántas cosas no giran alrededor de estos seres tan hermosos pero a la vez, tan complicados y, me atrevo a decir que peligrosos. Sin duda alguna, cuando dios (sí, con minúscula) decidió crear a Eva de la costilla de Adán, no estaba conciente de que en realidad, esa “costilla” era un arma de dos filos.

Por un lado, estaba la hermosura del cuerpo desnudo de Eva, segurito que, cuando Adán despertó de la operación y lo primero que vio fueron las curvas desnudas de su nueva compañera, no cayó de lleno en sus redes, puesto que él nunca había visto una fémina.

Pero conforme fue avanzando el tiempo, y Adán fue escuchando la voz de Eva, fue cayendo en una especie de hechizo, (está científicamente comprobado que la voz de la mujer que te trae de cabeza te hace un desmadre en la misma). Eva fue amaestrando a su hombre: lo mandaba de caza para que él arriesgara el pellejo y ella podía quedarse tranquilamente… tal vez ahorita te estés preguntando: “¿Porqué chingados él lo obedecía”? Fácil.

Eva sólo con menear la pelvis en forma seductora sabía que tenía a Adán bajo sus garras, sabía que con el simple acto del sexo tenía loco a su compañero y podía controlarlo a conveniencia, y si no me creen, la viva prueba fue que ELLA LO CONVENCIÓ de que se tragara la manzana prohibida y los embargaran del paraíso.

Y así con los siglos, las mujeres fueron domando a sus hombres, pasó con los cavernícolas, quienes se iban a trabajar…. Digo, se iban de caza y las mujeres se quedaban a platicar pendejadas con las demás mujeres que mandaban a sus hombres a cazar ratas-venados.

Hoy día, hay mujeres que alegan querer igualdad, otras tantas dicen que ya no quieren ser como las de antes; casarse con alguien más o menos de dinero, tener hijos y quedarse en casa todo el día a mirar Televisa, esas mismas mujeres dicen que no necesitan de un hombre para salir adelante, hay licenciadas, ingenieras (muy feas pero las hay), psicólogas y con muchas otras profesiones, según ellas, para no depender de un hombre para lograr una vida plena.

Pero ellas mismas se cagan en el pastel cuando un hombre no es caballeroso con ellas: “¿Qué te crees que estás con tus amigotes o qué?”, “a ver cuándo te cortas ese pinche cabello”, y demás frases son las vivas pruebas de que sólo buscan condescendencia cuando les conviene.

Pero no me malinterpretes maestro, porque no le estoy echando tierra a las féminas, todo lo contrario; he de admitir con una mano en la cintura (y un dedo en el culo) que los momentos más felices de mi vida han sido al lado de una mujer; esas risas que no paraban hasta que llegaba el momento de irse cada quien a su casa, esos momentos en los que un simple abrazo podía anestesiar un dolor familiar, aquellas noches en las que se estaba en la cama pero no se dormía, aquellos momentos en los que ofrecí mi hombro incondicionalmente para que la novia en turno se desahogara… todos y cada una de esas memorias quedan atesoradas en la parte feliz de mi memoria.

Pero como dije antes, la costilla de Eva es un arma de dos filos. También varios de los momentos más difíciles y de los tragos más amargos que he tomado son gracias a las féminas; esas noches sin poder dormir pensando en ella, esas clases en las que no podía poner atención, esas comidas favoritas con sabor a plástico, esas canciones tristes, esas lágrimas, todo eso ha sido derramado por culpa de una o más mujeres.

En más de una ocasión me han pasado cosas culeras, no estás para saberlo ni yo para contarlo; no te lo cuento porque sé que estás ocupado en cosas más importantes, de hecho no sé si leas esto algún día, pero si lo haces, te mando un saludo bastante caluroso desde el centro de México.

Admito que hubo un tiempo en el que odié a las mujeres (excepto a mi madre y unas cuántas tías), también odiaba el amor, eran ya tantas chingaderas las que me habían pasado que creí que siempre sería lo mismo y entré en una racha de “mala suerte”. Lo de mala suerte lo puse entrecomillado porque tuve muchas mujeres, dios… la cantidad de féminas que tuve, todas hermosas (con excepciones claro está), pero de todas ellas, sólo una no me destruyó…

En fin, desde que conozco su filosofía maestro, me di cuenta de un montón de cosas.

La primera y la más importante: Me di cuenta de que si sufrí así, fue enteramente mi culpa, y no porque haya metido la pata en la relación ni mucho menos, si no que, cuando mis relaciones terminaban, era yo el que no me quería, si hubiera conocido la filosofía “fusariana” en el acto, apuesto que ahora sólo tendría la mitad de las malas memorias. Pero a pesar de todo, usted maestro me ayudó a superar todas esas cosas.

Gracias a don Fabio Fusaro me di cuenta de que, para que alguien me quiera, primero debo quererme yo, que cuando una mujer dice que le gusta algo, en realidad le gusta otra cosa, que cuando descubren que estás muerto, estás muerto. Que cuando voy es porque vengo… y cuando vengo es porque voy, que son conchudas y hay que eliminarlas de las redes sociales, que a veces hay que mandarlas al campo sin rienda, como los caballos de carreras, que hay que dejar que duden siempre, y un montón de enseñanzas.

Pero la más grande de todas sus enseñanzas, fue la de quererme a mí mismo y darme mis propios ánimos, puede que suene medio acá, medio espiritualista, pero neta, cuando te quieres a ti mismo, se te abren puertas (y otras cosas) que ni siquiera sabías que existían.




Gracias Fabio.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Hasta luego, y gracias por todo el pescado

Hay tantas cosas que pasan ahora mismo por mi mente, tengo que estudiar un buen de cosas y repasar otras cuántas, me cargan la mano en los ámbitos laborales, se vienen las posadas, el amor, la amistad y demás cosas homosexuales pasan por mi corrupta cabeza. Si a todo esto le agregamos los recientes acontecimientos como el robo a la pelea de Márquez (quien peleó como todo un dios Azteca), o la reciente metida de patas del aspirante a la presidencia de México en la FIL: Enrique Pena Miento, podría decirse que mi mente es un revolvedero de ideas, sentimientos y cábula, ya que he querido bloggear acerca de dichos acontecimientos, pero, por “engas o merengas”, no se han cocinado esos posts, y eso es debido a que, como lo mencioné antes, la vida me trae a pan y verga, y lo peor de todo es que el pan se acaba bien rápido.

Pero no mal interprete, en realidad me va bien, es sólo que escribir esto a estas horas (cuando mañana temprano hay cosas por hacer) me hace sentir culpable, por aquellito de la irresponsabilidad. Pero ni pedo, mi cerebro anda esponjocito y llegó la hora de la escribida.

Y hablando de cerebros, qué cosa tan magnífica es esa que tenemos bajo el cráneo, gracias a este músculo es que podemos manejar todos los aspectos de nuestras vidas. Incluso nos ayuda a sobrevivir… ¿qué?, ¿crees que exagero?, pues no, en realidad sí lo hace, y si no me crees, chécate este ejemplo.

Imagínate la siguiente situación:

Después de un largo día, en el que tus jefes te regañaron por culpa de unos mocosos pendejos, estás cansado y tienes las piernas bastante adoloridas… en eso uno de tus mejores amigos te llama y te propone que hay que irse a chelear porque él también tuvo uno de esos días culeros.

¿Reacción del cerebro?

A pesar de que tuviste un día de mierda, cuando tu cerebro registró la palabra “chela” inmediatamente le da la orden a tu organismo de que hay que ponerse las pilas, por lo tanto, tus piernas vuelven a responderte como si acabaras de levantarte.

Estando ya en el bar y platicando con tu cuate notas que te sientes bien, con pila, olvidas tu apestoso día y comienzas a platicar con tu amigo, en medio de la plática, recuerdas que los cigarros en ese bar son muy caros, así que ambos apuran sus cervezas y se encaminan a un lugar donde tengan cigarrillos por un precio justo.

Cabe mencionar que el mencionado lugar no está cerca, y ya que son altas horas de la madrugada caminas, pero no lo notas, ¿razón?, estás ebrio. Pero no te importa, porque aprecias demasiado a ese amigo y porque… no lo sabes… pero simplemente no lo notas.

Todo transcurre como lo planeaste: Llegaron sanos y salvos al OXXO, compraron una caja de Lucky Strike, un encendedor y unas Sabritas para el bajón. Regresaron igualmente sanos y salvos al bar y pagas la siguiente ronda.

Tres chicas se les acercan y les hacen la plática a ti y a tu amigo, intercambian números con la promesa de llamarse para mirarse después en un lugar más privado y menos ruidoso. Y así lo hacen, pero esa no es la situación que deberías estar imaginando, pinchi puerco.

Cuando están más ebrios y carburan menos sus cerebros, tú y tu amigo se despiden de las chicas que regresaron a su mesa a sentarse y del dueño del bar, a quien ya conocen, y se van caminando a sus casas, porque repito: es tarde y no hay transporte.

Cuando vas caminando solo por la calle a las cuatro de la mañana, un par de tipos te cierran el paso y al grito de “ya valiste verga” uno de ellos te agarra por la sudadera.

Reacción del cerebro.

• Corta el estado de ebriedad de tu cuerpo para que puedas reaccionar rápido. En otras palabras, se te baja la peda del pinche susto.

• Analiza la situación minuciosamente. O sea, te estás fijando para dónde chingados correr.

• Medita las probabilidades: “Me tiene por la sudadera, así que si corro, se la quedará, aunque esta chamarra no me gusta tanto, por otro lado, tengo mi celular y un chingo de dinero en la bolsa, así que la sudadera no importa tanto. Sí, que se la quede el cabrón.

• Ya que el plan estuvo trazado y tienes todo bien calculado, recuerdas que te duelen un chingo las piernas, y que si corres será sólo para enfadar a los agresores, pero el cerebro es chingón, porque ya que trazó todo el plan, sabe que no es necesario conservar el sentido del raciocinio, así que le corta a tu organismo el poder de pensar para dárselo a tus piernas y que así, puedas correr lejos de esos hijos de la chingada.

¿Muy excesivo el ejemplo?, tal vez, pero si has estado en una situación similar sabrás que es verdad.

¿Todo esto porqué lo hago?, la verdad no tengo idea, si me conoces en persona sabes que suelo dar muchos rodeos antes de tocar un tema fijo (gran defecto de mi persona). El caso es que mi cerebro hizo sus chingonerías y me ayudó a superar una situación que me venía partiendo las bolas desde hace mucho.

¿Alguna vez han leído el libro de IT de Stephen King?, ¿no?, bueno, me pasó algo parecido (no, no se me apareció un payaso ni nada por el estilo). El caso es que en dicha obra literaria, los personajes son atormentados por un monstruo que tiene la habilidad de transformarse en el más grande miedo de la víctima. A los personajes principales que son siete no puede matarlos porque son siete, y ese es un número de la suerte.

El caso es que los niños sobreviven y siguen sus vidas, todos se van del pueblo exceptuando a uno. Crecen pero sus recuerdos de la infancia son reprimidos, en parte por el monstruo y en parte por su cerebro; el cual decidió en una parte de la vida de sus dueños que crecer con semejante trauma haría sus vidas infelices.

Cuando el niño que se quedó en el pueblo se da cuenta de que el monstruo ataca de nuevo, llama a sus ex amigos para que lo ayuden a combatirlo. Cuando reciben la llamada comienzan a recordar su niñez, pero no la recuerdan de putazo, porque sus cerebros no lo permitieron, es como si tú de repente recordaras TODAS las pesadillas que has tenido desde que saliste del útero de tu madre. Supongo que te volverías loco (al menos yo sí).

Los personajes recuerdan de a poco y sólo lo esencial, hasta que de plano “matan” al payaso y pueden regresar a sus vidas.

El caso aquí es que el cerebro de los personajes fue un factor importante que el autor exprimió para darle un toque de credibilidad a su obra (muy buena por cierto), si no hubiera sido por sus cerebros, el payaso se hubiera comido a los siete, de hecho mata a uno, el más miedoso y sugestivo.

Mi cerebro también fue decisivo para poder sobrellevar una situación que me impidió concentrarme en las cosas que debería haberme concentrado.

El pedo fue que una novia que tuve hace tiempo me dejó, así de la nada (bueno, en realidad teníamos unos pedos bien gruesos – y de aquí se desenlazan todos los ejemplos de posts pasados-) pero a mí eso me tomó por sorpresa: Mi cerebro no se lo esperaba, ya que tenía otros deseos en mente.

Así que nos tomó a mí y a mi cerebro (sí está mal dicho ¿y?), un tiempo planear una estrategia que me ayudara a superar la situación, y sólo había de dos sopas:

• Regresar con ella (que lo intenté)

• Olvidarla (que lo logré)

Pero hubo algo que detuvo todos y cada uno de mis planes, y fue que actuaba con el corazón y no con la mente, porque para pensar está la mente, y para sentir está el corazón, y yo lo hacía todo al revés; es como si quisieras agarrar con un pie un vaso con agua y tomártelo, y que, encima de todo, tengas en malas condiciones tu pie. ¿Es casi imposible cierto?

Cuando las aguas estuvieron un poco más calmadas, me comenzó a ir mejor en la vida fue cuando pude pensar las cosas más fríamente y caí en cuenta de lo que en realidad debería hacer: Olvidarla.

Y para eso mi cerebro tuvo una idea que, hasta la fecha, tengo ganas de sacarlo de mi cabeza y darle un beso. Recapitulé los hechos de la separación y me repetía: “me dejó por otro”. Lo sé, suena como una gran pendejada, pero a mí me funcionó. Cada que la recordaba mi cerebro automáticamente repetía “me dejó por otro” y lo que podía convertirse en un bonito recuerdo que me llevaría a una llamada telefónica se convertía en un amargo trago que sólo los videojuegos (en esos tiempos Conker y Silent Hill me sacaron del hoyo) podían endulzar.

Mis llamadas telefónicas se fueron haciendo menos cotidianas, salía de juerga con mis amigos y me la pasaba bien en general. Y como un perro fiel que aprendió un truco, mi cerebro seguía repitiéndome “te dejó por otro”, y ese pensamiento cada vez se hacía menos pesado. Los recuerdos bonitos de la relación fueron ocupados por la imagen de un Cangrejo que cargaba una cruz, por un Cangrejo al que le costaba conciliar el sueño, por un Cangrejo al que le costaba prestar atención en clase, por un Cangrejo que no disfrutaba las cosas que antes disfrutaba.

Mi cerebro, sabía que si me mostraba esas imágenes, dejaría de idolatrar una figura que sólo fue eso, una figura que idolatré, sin saber a ciencia cierta lo que estaba detrás de ella. Aunque lo hizo cruelmente, porque el dolor que arrastré no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Pero como dije, el cerebro es chingón, tal vez fue una manera cruel de llevar las cosas, pero puedo decirte que adelantó el proceso en demasía.

Porque así como que me mostraba esas crudas imágenes, también me recordaba que podía hacerlo, que yo también valía algo, que si mi ex pareja no supo o no quiso nada más de mí, ese fue su problema, y , aunque suene ególatra, ella se lo perdió, y lo mejor de todo: llegaría una mujer con la que me llevaría mejor, que me valorara por cómo soy… en fin… me llegaría algo mejor, era cuestión de dejárselo al destino.

Y el destino hizo lo suyo, conocí a una magnífica mujer, bella, inteligente, mal hablada y una hija de su pinshi madre, o sea, alguien totalmente compatible con su servilleta el Cangrejo. Cuando la conocí no pasó nada en ipso facto, tal vez razonablemente, pero ese no es el tema. Otra vez mi cerebro hizo de las suyas, recordándome que soy atractivo a otras mujeres y que, con la mente en donde debe de estar, puedo conseguir ese algo.

¿Nunca te ha pasado que estás en la escuela tomando un apunte pero tienes la cabeza en otro lugar?, ¿no te ha pasado que cambias una palabra por otra parecida, pero que no tiene coherencia?, algo así pasa cuando quieres algo pero estás pensando en otra cosa.

Por ejemplo, buscar pareja. Cuando tu pareja te deja –por otr@- la reacción siempre es “buscaré otra”. Gran error. Porque para estar bien con alguien más, tienes que estar bien contigo mismo, ya que si tu vida es problemática, agregar a otra persona sólo la hace más problemática, y no es porque seas un pendejo, es simplemente que tu cerebro, inconscientemente, busca ese bien estar personal.

Y eso fue lo que pasó. Conocí a la nueva chica, pero no pasó nada, simplemente hablamos y, al menos yo, disfruté de esa electricidad que siento en mi cuerpo cuando alguien me encanta. Tiempo después salimos, y otro tiempo después nos enteramos que, cada quien por su parte y sin que el otro influyera (del todo) habíamos sufrido mucho con nuestras relaciones pasadas.

Ahora mi cerebro manejó la cosa de otra manera aún más rara, me hacía recordar a la nueva chica: Las cosas fueron mejorando exponencialmente. Conseguí un trabajo de algo que me gusta, mis relaciones sociales volvieron a ser lo que eran antes y por supuesto, conocí gente nueva. Increíble lo que un simple pensamiento puede hacer, ¿no?

Comencé a salir con la chica nueva y, el proceso de digerir a la chica anterior (mi ex novia) se terminó, era hora de que mi ex diera un pequeño paseo por el tobogán de porcelana o sea, la taza de baño. No fue difícil, de hecho, me brindó el mismo placer que tengo cuando hago unos trozos de popó mientras leo el Universal.

Con la chica nueva se llegó a un acuerdo mutuo: Estamos llevando las cosas por las buenas, lentamente, sin prisas, sin ataduras, sin querer que un clavo saque otro clavo. Y debo admitir con una mano en la cintura (y un dedo en el culo) que me agrada la nueva chica, me agrada mi nueva vida.

Cuando me di cuenta de que estaba preparado para la nueva relación, fue un día que, pasaba por la facultad de mi ex, era de noche, así que era casi imposible que ella pasara por ahí, así que prendí un cigarrillo y me senté en el mismo lugar en el que la esperaba cuando la iba a visitar.

Y mi cerebro, nostálgico por aquella situación, me mostró unas imágenes que, estoy seguro son el fruto de la difícil situación que viví varios meses atrás. Te mentiría si te digo que me mostró a mí y a mi ex tomados de la mano en nuestras épocas de felicidad, eso quedó en el pasado, aunque he de admitir que ese es un bonito pasado.

Me mostró un Cangrejo fuerte, que se vale de si mismo, que sabe cuando pintar la línea del “amor” con la del “entregado”. Me mostró que yo también valgo, y que, si alguien no lo sabe apreciar, se puede ir a chingar a su madre de puntitas ¿cómo la ven pinchis cristianos?

Mientras el cigarro se consumía podía ver la facultad de odontología (nótese como dicha facultad no goza de los lujos de las mayúsculas), y ya no veía dolor, al contrario, veía un edificio en donde miles de estudiantes se preparaban para vivir bien, porque sinceramente creo que la facultad de odontología no le va a brindar nada bueno a este país, de hecho ni siquiera va a brindarle algo malo, no le va a brindar nada (tengo argumentos por si alguien se me pone garza).

En fin, mis fantasmas del pasado, son eso: pasado.

Agradecimientos especiales a mi cerebro, sin él, sería como Paris Hilton o alguna de esas pendejas cabeza-de-aire.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Caras vemos...

Yo sé que el post pasado dije que el blog se iba al congelador por la carga excesiva de deberes que traía encima, de hecho, ahora que estoy escribiendo éste par de líneas me siento algo culpable, tengo un chingo de cosas por hacer, pero, curiosamente, no puedo concentrarme en ninguna; traté de medio encaminar el propósito de mi vida y no pude, quise leer un libro titulado “El Alquimista”, de’sos libros que tras terminarlos hasta te hacen sentir bonito, traté incluso de hacer unas cuantas ecuaciones (esta última actividad me relaja bien cabrón). Fallé en todo.

Solo una cosa está en mi cabeza, y es esa cosa la que me trajo hasta aquí, enfrente de mi computadora, con el Word abierto, un cenicero, una cajetilla nueva de cigarrillos, y silencio absoluto. Sí, cuando escribo me gusta estar en total tranquilidad.

Hoy, queridos míos, voy a romper dos de las reglas más valiosas que tengo en este blog y en mi vida. La primera es hablar directamente de mi vida personal, y la segunda, romperé mi palabra y voy a postear en mi blog… lo sé… soy algo más bajo que la basura, pero según el consejo de amigos bloggeros (checad las ligas de la derecha) hablar de la vida personal. A muchos les podría sorprender que YO tenga principios, pues lamento desilusionarlos, pero los tengo… no muy elevados, pero los tengo.

Si hay algo que me caga más que Chespirito, Woody Allen y Ricardo Arjona juntos son las pinches mentiras; antes de que alguien se me ponga garza, yo sé que mínimo el 90% de la gente en este mundo miente, curiosamente yo procuro no mentir (risas incrédulas del público), trato de decir las cosas como son (más risas más incrédulas) y para darle un toque ‘chic’, le imprimo un toque de sarcasmo a lo que digo.

Las mentiras se me hacen lo más bajo que una persona puede caer, a veces, sé que se miente para tratar de no herir a las personas: primer error.

Vamos a llevar un ejemplo bastante simple para que se ponga en evidencia que “mentir para no herir a alguien” es una verdadera pendejada.

Supongamos que tronaste con tu novio(a) (¿alguien ha notado que ese es el ejemplo más común en ese blog?), ahora supón que ella tiene otro cabrón bajo sus garras, pero no te lo dice para “no lastimarte”, no sé tú querido lector, pero para mí es más cómodo lidiar con la realidad, por muy cruda que sea, a tratar de lidiar con una irrealidad. Porque seamos sinceros, cuando lidias con algo que es real, le das soluciones reales; cuando lidias con algo irreal, le das soluciones irreales, y no solucionas ni madres, sólo vives en tu propia lámpara de lava mental… y para vivir en una lámpara de lava mental, sinceramente, yo prefiero el LSD.

Yo siempre he tratado de ser sincero con mis sentimientos, con mis acciones y en general, con todo lo que hago, y aquél que tiene la desgracia de conocerme en persona lo sabe: si confianza es lo que me pides, confianza es lo que doy. Pero tal parece ser que, debido al malévolo país que tenemos (entiéndase México), que es controlado por televisoras, periodistas de la talla de Adela Micha y el ‘Ticher’ Dóriga y por una bola de pinches chinos, las mentes de los jóvenes está tan envenenada que les cuesta comprender algo tan simple como un “te quiero”.

Lloro por el futuro de nuestro país…

P.D. Sí hace bien escribir sobre uno mismo en el blog.

P.D.2. Yo sé que este post estuvo bastante sobrio, así que, en un afán por darle a
usted algo de información útil, le voy a dejar un par de improperios, para que los imprima y, cuando sienta la necesidad de usarlos, lo haga como mejor le venga en gana.

Puto.

Pendejo.

Por su atención, gracias.

viernes, 11 de noviembre de 2011

A finales de semestre...

Querido lector, no es que me esté haciendo pendejo con esto del blog, de hecho ya andan en el horno un cabromadral de posts. Aparte en la escuela han estado poniéndose pendejísimos y, para acabarla de joder, quieren enseñarme cosas que no vienen ni al caso. A excepción de mi último profesor de “Cualidades masacuatorias”, él es ingeniero geólogo (obvio [que conste que el “obvio” no fue para añadir mamonés al título de ingeniero, todo lo contrario), quién nos dejó una tarea bastante singular. A continuación les presentaré la clase, la cual, obviamente grabé para todos ustedes:



-Profe, la mía se sale del promedio.
-Esa no era la extremidad a calcular, no llegue tarde joven, dígale a alguien que le ayude con la tarea.


Pero no quiero que piense que soy un pinche irresponsable (más), ya tengo en el horno varios textos re-sabrosones para que usted lector, se entretenga y pueda compartir un poco de mi obtusa opinión, ahora que si usted quiere objetar algo, ps que objete (saludos a Carlos Eduardo Rico).

(Nadie me paga regalías por mis chistes…)

-Pero ¡qué chingados!, yo también me los robé.

Volviendo al tema, es una realidad que ahorita no puedo concederle mucho tiempo al blog y creo que la entrada que estás leyendo lo confirma, pero confía en mi lector, una vez que se calmen las aguas, podrás leer más literatura basura acá, bien chipocluda, de catego, vamos pues, ahora sí vas a leer cosas chingonas, aquí una probadita de lo que se viene para el congal:

Catálogo: Feisbuqueros, ¿dónde quedó el buen gusto?

Historia de la vida real: el Señor de la Sagrada Entrepierna.

Mi incursión en los medios impresos: Soy apto para escribir en “Tv Notas” y “TV y Novelas”.

Crítica: Soy ingeniero y… soy virgen… ¿y?

Crítica: Nacionalismo mexicano… ¿o dónde quedó el verde y el blanco?
Si lee alguno de esos temas en otro blog, acuérdese de que los vio primero aquí.

Como podrá darse cuenta, hay varias cosas que se han querido poner acá, pero por engas o merengas, no han cuajado del todo bien, así como las chichis de Ayane.

El Doc del Billar sacó las lecheras dos horas antes del refri.

Es obvio que se viene una época prolífera para el blog, pero también habrá una huelga, ya ven que a los mexicanos nos encanta esa palabrita. Así es querido y acongojado lector, este congal será congelado hasta, por lo menos, febrero, que es cuando se van a calmar las aguas.

Pero no se me agüite, aquí en este blog me encanta consentir a los lectores, así que, a manera lista, voy a dejarlos con una selección personal de lo que considero, es lo más elaborado que se ha publicado acá.

Recolectivo.
Historia que escribí cuando quise entrar al aclamado blog, el tema de aquella ocasión fue "por piedad".

La galería del horror.
Catálogo de las posibles novias y la respectiva descripción de cada relación.

La ex-señora Cangrejo.
De todas las féminas que pudieron haber leído eso, hubo una que no debió hacerlo, ¿quieres saber cómo acabó aquello?, yo también, esa historia quedó inconclusa.

Crónicas de messenger.
La única vez que he publicado una conversación de mensajero. Aquella ocasión me enfrenté con un skin-head.

Pinche dejavú.
Un dejavú es cuando vives algo que sientes que ya viviste antes.

La guía del reggaetonero.
Si sientes que no encajas en sociedad, sigue los pasos de esta guía para ser el más popular de tu escuela/cuadra/cárcel con acceso a Internet.

Citas piteras.
Conferencia que ofrece el Cangrejo a sus jóvenes educandos.

Facebook.
¿Porqué lo usamos?, ¿para qué lo usamos?. Breve reflexión de la famosa red social en puño y letra (teclado y dedos), del Cangrejo.

Gajes del garage.
Aventura que vive el Cangrejo en el transporte público. (o cuando dios [sí, con minúscula]) juega bromas pesadas.

De clásicos y trolls.
¡Mi primer troll!, yippie.

Regreso inspiroso.
Tributo al grande, al chingón, a don Fabio Fusaro, quien, aunque no lo parezca, tiene gran influencia en el estilo de los textos de este congal.

Catálogo de ex-novias.
Otro catálogo inspirado en un estudio barato sobre la psicología humana.

P.D. A veces me meteré al blog a dejarles un recuerdito, no sé... una imagen o algún chistesillo cotorron, el chiste es no dejarlos abandonados.